Vete
Los días más felices son aquellos que nos hacen sabios, aquellos en los que necesariamente tendrás que haberte lamentado uno que otro error; porque incluso para eso debes serte sincero.... y no me lances ese cuento tonto: "que yo jamás me arrepiento", pues entonces nunca te diste cuenta de que pudo haber sido mejor y te conformaste con tan poco... Ahora dime: ¿Cómo haces para mirarme a los ojos después de haber lanzado una falsa realidad? No! No es un reproche!! Solo date cuenta!! ¿¡Cómo me gustaría tanto ser así!? Dejar de oír al pensamiento profundo, ese que viene del alma, y del cual me dejo seducir tan pronto de esta miserable conciencia..
Que libertad la tuya! el pretender querer sin querer y tus palabras se desvanecen en el mismo instante en que salen de tu boca: me mientes!!! Y aun sabiéndolo me exijo a creerte; y si tan solo te preguntaras que se siente ver la traición de cerca, reír con ella, es complejo...: se siente una llama inmensa que enfurece tu ser. El cuerpo no lo resiste…la manos tiemblan, las piernas se debilitan y mi corazón estalla…Y siento ira! de abrazarme a la mala costumbre de “dejarlo pasar". ¡¡¡Cuanto quisiera dar yo, por hacer lo mismo!!!! Pero entonces veo en tus ojos y se asoma el pasado incierto.¿Qué culpa tienes tú de aquel infortunio? Pero entonces respóndete algo: ¿Qué culpa tengo yo, de todo lo que has vivido? ¿Para qué me quieres si no es conmigo?, ¿para que tanta palabra si no existe ni en una sola algún compromiso?, ¿que buscas?, ¿qué quieres?
Te ruego solo una cosa….si ya lo tienes vete; márchate y olvídame porque no mereces ni siquiera un recuerdo mío.
P. Hurtado Burgos.
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